Una parte creciente de la inversión publicitaria ocurre ya dentro de los entornos donde la gente compra. La pregunta para una marca no es si estar, sino qué papel debería jugar el retail media dentro del plan de medios.

Una persona entra en una tienda online, busca una cafetera y compara varios modelos. Todavía no ha elegido marca, pero ya está dedicando atención a resolver una necesidad concreta. Para un anunciante, ese contexto tiene un valor difícil de replicar: puede presentar su producto mientras el consumidor evalúa alternativas, con un mensaje relacionado con lo que está buscando.

El mercado lo ha entendido rápido. El retail media captó 872,8 millones de euros en España en 2024, un 17,6 % más que el año anterior, y ya supone el 12,3 % de toda la inversión publicitaria digital. En Europa, el informe AdEx Benchmark de IAB Europe lo sitúa junto al vídeo como uno de los dos motores del crecimiento de la publicidad digital.

Volumen no es criterio. La pregunta de planificación sigue siendo qué presencia necesita la marca antes, durante y después de que el comprador empiece a comparar.

Qué es el retail media y por qué ya no se reduce a Amazon

El retail media permite a las marcas activar publicidad en los espacios de un retailer, ya sea un comercio, un distribuidor o un marketplace, y utilizar sus datos para orientar campañas también fuera de esos espacios. IAB Europe distingue tres grandes entornos de activación.

On-sitePublicidad dentro de la web o la aplicación del retailer: productos patrocinados en búsquedas, anuncios en páginas de categoría.
Off-siteCampañas en medios externos que utilizan los datos o las audiencias del retailer.
In-storePublicidad dentro de las tiendas físicas, como las pantallas digitales integradas en su oferta de medios.

Amazon sigue siendo la red más madura por volumen e infraestructura, pero el ecosistema español se ha diversificado. En alimentación y gran consumo opera Carrefour, con Carrefour Links y su alianza Unlimitail junto a Publicis, además de Dia y Alcampo. En electrónica están MediaMarkt, Worten y PcComponentes. El Corte Inglés cubre el gran almacén multicategoría y Glovo la entrega rápida.

Esa diversidad importa porque la red adecuada no es la que más tráfico tiene, sino aquella donde la categoría de la marca ya pesa. Una marca de cosmética que vende sobre todo a través de un gran almacén o una cadena de perfumería encontrará ahí un dato de compra más útil que en una red generalista con mucho más volumen.

Qué dice realmente una señal de intención

Quien busca una categoría puede estar explorando opciones. Quien consulta varias fichas quizá esté comparando alternativas. Quien ya ha comprado puede encontrarse en un momento de reposición o necesitar un producto complementario.

Estas señales orientan la planificación, pero solo si se conoce qué representan. Para captar compradores nuevos interesa saber si el retailer permite diferenciar a quienes ya compran la marca de quienes compran la categoría. Para una campaña de reposición importa la antigüedad de la compra y el ciclo habitual del producto.

La calidad de una audiencia depende de su relación con el objetivo. Antes de activarla hay que entender cómo se construye, qué periodo recoge y qué posibilidades de inclusión o exclusión ofrece. Es una pregunta que conviene plantear al retailer por escrito, no darla por supuesta.

La pregunta habitual

¿En qué redes de retail media deberíamos estar?

La pregunta útil

¿Qué decisión de compra queremos acompañar, y dónde ocurre?

Qué papel debe jugar el retail media en el mix

La elección de formatos resulta más sencilla cuando la campaña tiene una función definida. Tres momentos ordenan esa decisión, y cada uno se apoya en un entorno, unos formatos y una lectura de resultados distintos.

DescubrimientoDar a conocer un lanzamiento
ComparaciónEntrar en la selección
CompraConvertir demanda existente
Entorno
EntornoOff-site, con datos del retailer
EntornoOn-site
EntornoOn-site e in-store
Formatos
FormatosDisplay y vídeo en medios externos; banners de categoría.
FormatosProductos patrocinados en búsqueda y categoría; espacios de marca.
FormatosPatrocinados en ficha; retargeting; pantallas en tienda.
Audiencia
AudienciaCompradores de la categoría que aún no compran la marca.
AudienciaBúsquedas genéricas de categoría y términos de la competencia.
AudienciaVisitas recientes a ficha, cestas sin cerrar y recompra por ciclo.
Qué no pedirle
Qué no pedirleRetorno inmediato sobre la inversión.
Qué no pedirleNotoriedad fuera de la categoría.
Qué no pedirleCrecer sin stock, sin precio competitivo o sin ficha completa.
Un mismo comprador, tres momentos. El retail media no cambia de lógica: cambia qué entorno pesa, qué formato tiene sentido y qué resultado es razonable pedirle a cada activación.

Estas funciones conviven, pero conviene priorizarlas. Con un presupuesto limitado, concentrar la inversión en una oportunidad concreta permite aprender antes de ampliar la activación.

Un ejemplo: del medio externo a la pantalla en tienda

Una marca lanza una cafetera y quiere captar compradores dentro de un retailer de electrónica. El ejemplo es ilustrativo: cada red ofrece capacidades distintas y conviene confirmarlas antes de planificar.

La planificación arranca con una audiencia de interés en la categoría, construida por el retailer a partir de sus señales de compra. Una campaña off-site presenta una ventaja concreta del producto y lleva a una página donde valorarla.

Dentro del e-commerce, los productos patrocinados ganan visibilidad en las búsquedas relacionadas con sus características. La selección de términos responde a lo que el producto resuelve, no solo al nombre de su categoría.

Si el retailer dispone de red de pantallas, la campaña suma presencia en los establecimientos donde la cafetera está disponible, con la misma promesa principal para que el producto se reconozca en el lineal. Este entorno ha dejado de ser marginal: el DOOH en retail movió alrededor de 180 millones de euros en España en 2025 y se espera que crezca cerca de un 45 % de cara a 2026, en buena parte a costa del PLV tradicional. Carrefour, por ejemplo, ha empezado a desplegar pantallas de bienvenida en veinte establecimientos y pantallas digitales en cabeceras de lineal, con sistemas de visión artificial que miden si el comprador se detiene y coge el producto.

La segmentación excluye además de la captación a quienes acaban de comprar esa cafetera, cuando la plataforma lo permite. Cada acción tiene una función: presentar el producto, facilitar que entre en la comparación y reforzar su reconocimiento en tienda.

Qué hay que acordar antes de repartir la inversión

Gestionar cada retailer de forma independiente dificulta la lectura del conjunto, y reproduce a pequeña escala el problema de planificar por canales en lugar de por ecosistema. Antes de repartir la inversión conviene responder a cuatro preguntas.

  • ¿Qué audiencia queremos alcanzar y qué solapamientos tiene con otras campañas?
  • ¿Qué mensaje corresponde a cada momento sin perder una propuesta reconocible?
  • ¿Cómo se reparte la presión publicitaria si el control de frecuencia entre plataformas es limitado?
  • ¿Qué resultados vamos a evaluar y bajo qué definiciones?

La medición es donde más fácil resulta equivocarse. Dos redes pueden atribuir la misma venta con ventanas distintas, de catorce días en una y treinta en otra. Pueden contar o no las impresiones vistas sin clic. Y pueden aplicar el último clic dentro de su propio entorno, sin ver lo que ocurrió antes fuera de él. Comparar sus informes sin revisar esas reglas lleva a concluir que una red funciona mejor que otra cuando lo único distinto es cómo cuentan.

Los estándares de medición de IAB Europe recogen criterios sobre ventas, nuevos compradores e incrementalidad, y funcionan bien como guion de preguntas a cada proveedor. El Libro Blanco de Retail Media de IAB Spain cumple esa misma función para el mercado español.

Además de las ventas atribuidas, interesa estimar qué ventas adicionales ha generado la publicidad. Cuando el volumen lo permite, un grupo de control responde a esa pregunta mejor que cualquier informe de atribución: consiste en reservar audiencias o zonas geográficas sin exposición y comparar después los resultados.

Qué conviene resolver antes de Q4

Antes de incorporar un nuevo retailer al plan, el equipo debería poder explicar por qué su audiencia es relevante, qué oportunidad ofrece y qué aprendizaje espera obtener de la inversión.

También conviene comprobar que la disponibilidad del producto, la propuesta comercial y la experiencia de compra acompañan a la campaña. El retail media acerca la marca al momento de decidir, pero no corrige lo que ocurre después.

Con esas decisiones resueltas, el retail media ocupa un lugar concreto en la planificación: acercar la marca a situaciones de compra relevantes y aportar información para decidir dónde seguir invirtiendo.